
La historia de amor entre Josan y el Elche CF seguirá escribiendo páginas. El conjunto franjiverde ha anunciado en la tarde de este viernes, 24 de julio, la renovación de uno de los grandes referentes del vestuario. José Antonio Ferrández Pomares, más conocido futbolísticamente como Josan, continuará vistiendo la camiseta del club de su vida y afrontará la que será su décima temporada en el primer equipo ilicitano, consolidándose como una de las mayores leyendas contemporáneas de la entidad.
Pocas historias representan mejor los valores del Elche CF que la del futbolista crevillentino. Su vínculo con la franja verde comenzó siendo apenas un juvenil en las categorías inferiores del club. Tras finalizar su etapa en el fútbol base, el extremo tuvo que buscar oportunidades lejos del Martínez Valero para seguir creciendo como profesional. Años después, en enero de 2018, el destino volvió a cruzar los caminos de Josan y el Elche. Lo que parecía un regreso más acabaría convirtiéndose en una de las etapas más exitosas y emotivas de la historia reciente del club.
Desde entonces, el atacante ha sido protagonista de algunos de los momentos más importantes del Elche en el siglo XXI. En estas ocho campañas ha celebrado un ascenso a Segunda División, dos ascensos a Primera División y tres permanencias en LaLiga EA SPORTS, formando parte activa de una generación que ha devuelto al conjunto ilicitano al lugar que merece dentro del fútbol español. Ahora, con su renovación, afrontará la décima.
Los números también hablan por sí solos. Josan acumula 281 partidos oficiales, en los que ha firmado 15 goles y 36 asistencias, cifras que reflejan su importancia en el equipo durante todos estos años. Más allá de las estadísticas, el crevillentino siempre ha sabido adaptarse a las necesidades del colectivo, siendo decisivo tanto cuando le ha tocado partir como titular indiscutible como cuando ha tenido que esperar su oportunidad desde el banquillo. Su profesionalidad y compromiso nunca han estado en discusión.
Una de las grandes virtudes del capitán ha sido siempre su extraordinaria polivalencia. A lo largo de su trayectoria ha demostrado poder rendir con garantías en prácticamente toda la banda derecha, actuando como lateral, carrilero, interior o extremo. Incluso ha ofrecido soluciones en posiciones ofensivas a pierna cambiada, partiendo desde el costado izquierdo para buscar el desborde hacia dentro. Su velocidad, su capacidad de regate, el desequilibrio en el uno contra uno y su constante profundidad han convertido a Josan en un recurso de enorme valor para todos los entrenadores que han pasado por el banquillo franjiverde.
Pero si algo ha convertido a Josan en un futbolista especial para la afición del Elche no son únicamente sus actuaciones sobre el césped. Su esfuerzo, su compromiso, su carácter competitivo y, sobre todo, el sentimiento con el que siempre ha defendido el escudo han hecho que el crevillentino se gane el cariño incondicional del Martínez Valero. Cada carrera, cada presión y cada balón disputado han sido el reflejo de un jugador que entiende perfectamente lo que significa vestir la camiseta franjiverde.
Por ello, durante las últimas semanas la continuidad del capitán se había convertido en una de las grandes prioridades para el entorno ilicitano. Tras finalizar su anterior vínculo, Josan permanecía 24 días sin equipo, alimentando un culebrón que parecía alargarse más de lo esperado. Sin embargo, el desenlace ha sido el que gran parte de la afición deseaba desde el primer momento: la historia continúa.
Con su renovación ya oficializada, Josan volverá a ponerse desde este mismo instante a las órdenes de Martín Anselmi, con quien comenzará a preparar una ilusionante temporada 2026/27. El objetivo será volver a competir al máximo nivel y seguir consolidando al Elche CF entre los mejores equipos del fútbol español.
Porque hay historias que trascienden los contratos y las cifras. Historias construidas a base de sacrificio, sentimiento y fidelidad. La de Josan y el Elche CF es una de ellas. Y, desde hoy, esa relación seguirá escribiendo un nuevo capítulo con el futbolista de Crevillent defendiendo, por décima temporada, el escudo del club de su vida.
