
Hay estadios que son simplemente estadios. Y hay otros que terminan convirtiéndose en parte de la identidad de una ciudad. El Martínez Valero pertenece a este segundo grupo. Hoy, 8 de septiembre de 2026, el templo franjiverde cumple medio siglo de vida, cincuenta años desde que abrió sus puertas por primera vez para convertirse, con el paso del tiempo, en la casa de varias generaciones de ilicitanos.
El 8 de septiembre de 1976, el entonces denominado Nuevo Estadio del Elche CF levantó el telón con un encuentro internacional entre el conjunto franjiverde y la Selección de México que terminó con empate a tres. Tres días después llegaría el primer partido oficial, frente al Burgos CF, también en Primera División y con un 0-0 como resultado.
El nuevo recinto nacía para sustituir al histórico Campo de Altabix, que había sido la casa del Elche desde 1926. Durante medio siglo, el viejo estadio acompañó al club en una de las épocas más importantes de su historia, pero el crecimiento del conjunto ilicitano hizo necesaria la construcción de un escenario acorde a sus nuevas aspiraciones. Manuel Martínez Valero fue uno de los grandes impulsores del proyecto y el arquitecto Juan Boix Matarredona se encargó de diseñar un estadio que, en el momento de su inauguración, se convirtió en uno de los más modernos y grandes de España.
Aquel Nuevo Estadio no sería bautizado como Martínez Valero hasta el 4 de agosto de 1988, cuando pasó a llevar oficialmente el nombre del que fuera presidente del Elche CF y una de las figuras fundamentales para hacer realidad aquella nueva casa franjiverde.
Desde entonces, el Martínez Valero ha sido mucho más que el escenario de los partidos del Elche. Ha sido testigo de ascensos, descensos, celebraciones, decepciones, grandes victorias y momentos que han quedado grabados para siempre en la memoria de la afición.
Uno de los capítulos más recordados llegó en la temporada 2013/14. El Elche regresaba a Primera División y afrontaba el tramo final de la campaña con la permanencia todavía en juego. En la penúltima jornada, el FC Barcelona visitó el Martínez Valero y un empate sin goles sirvió para certificar matemáticamente la salvación del conjunto dirigido por Fran Escribá. Aquella noche, con un Martínez Valero completamente entregado, el Elche consiguió el objetivo de permanecer en la máxima categoría una temporada más.
Pero si hay una competición que también forma parte de la historia del estadio es el Mundial de 1982. El Martínez Valero fue una de las sedes del Campeonato del Mundo celebrado en España y acogió tres encuentros: Bélgica-Hungría, Bélgica-El Salvador y Hungría-El Salvador. Este último, con triunfo húngaro por 10-1, pasó a la historia como la mayor goleada registrada en la historia de los Mundiales.
La Selección Española también ha convertido el coliseo ilicitano en una de sus casas. La Roja ha disputado cinco encuentros en el Martínez Valero y todos ellos terminaron con victoria española. Además, el estadio ha acogido la final de la Copa del Rey de 2003, además de otros grandes acontecimientos deportivos y sociales que han contribuido a convertirlo en uno de los lugares más reconocibles de Elche.
El Elche CF quiso celebrar por todo lo alto este aniversario durante el partido de ayer frente a la Real Sociedad. El resultado, una derrota por 2-3 en el último suspiro, no pudo acompañar a una noche tan especial, pero el Martínez Valero volvió a mirar hacia atrás para recordar a quienes han construido su historia.
Regresó Paco Gassó, la voz que durante 56 años acompañó al Elche CF tanto en Altabix como en el Martínez Valero. El histórico speaker volvió a tomar el micrófono del estadio para recuperar algunas de las cuñas de antaño y poner voz a los recuerdos de cinco décadas de historia franjiverde.
También tuvieron su protagonismo algunos de los futbolistas que han dejado huella en el coliseo ilicitano. Miguel Recio, Nando Mancebo, Benja, Edu Albacar, Fidel Chaves, Paco Bonet, Félix Palomares, Marcelo Trobbiani, Nino y Claudio Barragán saltaron al césped para representar a todas aquellas generaciones de jugadores que han defendido la franja verde sobre el césped del Martínez Valero.
El club quiso acordarse también de Miguel Quirant, una de las grandes figuras de la historia franjiverde y el jugador que más veces ha vestido la camiseta franjiverde, con 338 encuentros. Aunque nunca llegó a disputar un partido en el Martínez Valero, su figura forma parte inseparable de la historia que precedió al actual estadio y del camino que llevó al Elche desde Altabix hasta su actual casa.
La celebración tuvo además un marcado componente visual. Los jugadores del primer equipo saltaron al terreno de juego con camisetas inspiradas en las diferentes equipaciones que el Elche CF ha lucido desde 1976 hasta nuestros días.
Antes de que los futbolistas pisaran el césped también se pudo presenciar un espectáculo de fuegos artificales.
Y junto a los jugadores aparecieron once niños, cada uno de ellos portando un mensaje dedicado a diferentes protagonistas de la historia franjiverde.
Fue, en definitiva, una noche para mirar al pasado antes de continuar escribiendo el futuro. Porque el Martínez Valero no solo ha visto pasar futbolistas, entrenadores y generaciones de aficionados. Ha visto crecer a Elche, ha acompañado al club en sus momentos más felices y también en los más complicados y se ha convertido en un punto de encuentro para varias generaciones de franjiverdes.
Cincuenta años después de aquel 8 de septiembre de 1976, la historia continúa. El mismo césped que pisaron las leyendas de ayer sigue esperando a las de mañana. Y las mismas gradas que un día celebraron un ascenso, una permanencia o un gol histórico siguen siendo el hogar de una afición que ha convertido al Martínez Valero en mucho más que un estadio.
Medio siglo después, el Martínez Valero sigue siendo la casa del Elche CF. Y, sobre todo, sigue siendo parte de la historia de Elche.
