Pasión Franjiverde ha podido conocer que el Elche CF mantendrá al completo el cuerpo técnico del Elche Ilicitano de cara a la temporada 2026/27. Tras anunciar la renovación de Carlos Cuéllar hasta 2028, la entidad franjiverde también ha optado por dar continuidad al equipo de trabajo que ha acompañado al técnico durante el último curso, reafirmando su apuesta por la estabilidad en el filial.
No habrá cambios en la estructura técnica del segundo equipo. Carlos Cuéllar seguirá liderando el proyecto desde el banquillo, acompañado por un grupo de profesionales que continuará desempeñando las mismas funciones con las que el Ilicitano ha desarrollado su trabajo durante la pasada campaña.
Jaime Agraz seguirá ejerciendo como segundo entrenador, siendo el principal apoyo de Cuéllar tanto en la preparación de los encuentros como en el trabajo diario sobre el césped. La preparación física continuará en manos de Fran Soto, mientras que Fran Díez repetirá como entrenador de porteros, dando continuidad al trabajo específico con los guardametas del filial.
Por su parte, David Botella seguirá ocupándose de las labores de análisis, un apartado cada vez más relevante en el fútbol moderno para el estudio del rendimiento propio y de los rivales. El cuerpo técnico volverá a completarse con Javier Mascarós como delegado, una figura indispensable en la coordinación y el funcionamiento diario del equipo.
La decisión del club responde a una clara apuesta por la continuidad y la consolidación de un modelo de trabajo que considera fundamental para el crecimiento del filial. Más allá de los resultados, el Elche Ilicitano desempeña un papel estratégico dentro de la estructura deportiva de la entidad, siendo el último escalón antes del primer equipo y un espacio clave para el desarrollo de los futbolistas formados en la cantera.
Con la plantilla comenzando a tomar forma y el banquillo completamente definido, el Ilicitano afrontará la temporada 2026/27 con una base sólida y un cuerpo técnico que conoce a la perfección la metodología del club, el perfil de los jóvenes jugadores y las exigencias de una categoría tan competitiva como la Segunda Federación.
