
El Elche CF cerró ayer en las últimas horas del mercado invernal el traspaso de Álvaro Ñunez al RC Celta de Vigo por una cantidad entorno al millón de euros, en una operación que deja sensaciones amargas en el entorno franjiverde. El club ilicitano, eso sí, se ha guardado un 10% de una futura venta del jugador.
La salida del lateral llega en un momento especialmente delicado. El futbolista vasco terminaba contrato este verano, pero su vinculación incluía una cláusula de renovación automática al alcanzar los 25 partidos oficiales. Al futbolista le faltaban solo seis encuentros para cumplir ese objetivo, aunque en las últimas semanas había encadenado cuatro partidos de ausencia, supuestamente por una pubalgia, lo que terminó frenando la activación de dicha cláusula.
El defensor aterrizó en el Martínez Valero en el verano de 2024 procedente de la SD Amorebieta, llegando libre y sin coste de traspaso. Apenas unos meses después, el club logra sacarle beneficio económico, pero pierde a un jugador que estaba siendo clave en el modelo de juego de Eder Sarabia.
El RC Celta, por su parte, se mueve con rapidez y se asegura al futbolista con un contrato de cuatro temporadas y media, apostando por su proyección y evitando el riesgo de que renovara automáticamente con el conjunto ilicitano.
De esta manera, Ñunez pone rumbo a Vigo antes de tiempo, dejando atrás un Elche en plena pelea por la permanencia y un debate abierto sobre las circunstancias de su salida y el momento elegido para abandonar el barco.
