El Elche Ilicitano se llevó un duelo de alta tensión frente al CF Intercity (3-2) en la jornada 25 del Grupo 5 de la Segunda Federación. El filial franjiverde dominó durante gran parte del encuentro, construyó una ventaja sólida, pero tuvo que saber sufrir en el tramo final para amarrar tres puntos de enorme valor.
El partido arrancó con un Ilicitano decidido a mandar. La presión alta y la verticalidad marcaron el guion inicial, y el premio no tardó en llegar. En el minuto 12, Piri abrió el marcador con el 1-0, culminando una acción que reflejaba la intensidad con la que el filial había saltado al césped. El equipo mantuvo el control durante buena parte del primer acto, manejando los tiempos y evitando que el Intercity encontrara espacios para correr.
Tras el paso por vestuarios, el Ilicitano dio un paso más. En el minuto 64, Umaru amplió la ventaja con el 2-0, un tanto que parecía encarrilar definitivamente el choque. Sin tiempo para la reacción visitante, apenas cinco minutos después (69’), Álvaro Miralles firmó el 3-0, desatando la euforia y dando la sensación de que el partido estaba visto para sentencia. Pero el fútbol, y más en Segunda Federación, nunca concede tregua.
El Intercity recortó distancias en el minuto 73 por medio de Rodri Ríos, que aprovechó un desajuste para poner el 3-1 y reactivar el encuentro. El gol dio vida a los visitantes y sembró la duda en los locales. La tensión aumentó cuando, en el minuto 82, nuevamente Rodri Ríos anotó el 3-2, instalando el nerviosismo en los compases finales.
Tocaba resistir. Y el Ilicitano lo hizo. Con orden, compromiso colectivo y madurez competitiva, el filial supo gestionar los minutos decisivos, cerrando espacios y defendiendo con determinación una ventaja que ya no se escaparía.
Más allá del susto final, el Ilicitano dejó argumentos sólidos: intensidad, pegada y capacidad para competir cuando el partido se vuelve incómodo. La victoria refuerza al grupo en el tramo decisivo del campeonato y confirma que este equipo quiere ser protagonista en el Grupo 5. En casa, el filial franjiverde manda. Y cuando combina talento con carácter, es un rival muy difícil de tumbar.
