
Corría el minuto 75 cuando Eder Sarabia agitó el banquillo en busca de la primera victoria a domicilio en LALIGA EA SPORTS. Triple cambio y, entre los revulsivos, un nombre propio: Buba Sangaré. El hispano-maliense ocupó todo el carril derecho en sustitución de Tete Morente y, de esta forma, cumplió el sueño que persigue cualquier niño que crece pegado a un balón: debutar en la élite del fútbol español con el equipo de su ciudad.
No fue un estreno cualquiera. Con su entrada al terreno de juego, Buba se convirtió en el vigésimo segundo futbolista ilicitano en disputar un partido de Primera División con el Elche CF, un dato que engrandece aún más el significado de la noche. Además, lo hizo con apenas 18 años y 198 días, lo que le sitúa como el segundo jugador más joven de la historia del club en lograrlo.
El lateral diestro aterrizó en el Martínez Valero en las últimas horas del mercado invernal, cedido por la AS Roma con una opción de compra de 4,5 millones de euros por el 80% de sus derechos. Sin embargo, unas molestias físicas que arrastraba desde su etapa en el conjunto italiano habían retrasado su puesta a punto y le habían impedido estar al cien por cien a disposición del técnico.
En la previa del encuentro ante el Athletic Club, Eder Sarabia ya había puesto el foco sobre él. El entrenador franjiverde destacó que el jugador le estaba “sorprendiendo físicamente” y lo definió como un futbolista “muy fuerte, valiente y atrevido”, unas cualidades que precisamente buscaba el equipo para reforzar el costado derecho. Palabras que no hicieron sino aumentar la expectación en torno a su estreno.
Superada la barrera del debut, Buba inicia ahora una nueva etapa como franjiverde. Con la confianza del cuerpo técnico y margen de crecimiento por delante, el lateral espera seguir sumando minutos, convencer en el día a día y ganarse un lugar en los planes de Sarabia, con la firme intención de aportar su energía y determinación para alcanzar los objetivos marcados por el Elche CF esta temporada.
