
Lucas Cepeda dio ayer un paso al frente en su todavía corta trayectoria con el Elche CF. Después de sus primeras apariciones como revulsivo (17 minutos ante el FC Barcelona y 18 frente a la Real Sociedad) el futbolista chileno fue titular por primera vez desde su llegada al conjunto franjiverde y lo hizo frente a CA Osauna.
La decisión llevó la firma de Eder Sarabia, que apostó por él desde el inicio en una demarcación que rompió con las previsiones. Lejos de situarlo pegado a la banda, el técnico vasco lo ubicó en una posición más centrada, desempeñando el rol que habitualmente ocupan Grady Diangana o Martim Neto, el de tercer centrocampista con vocación ofensiva. Una pieza clave en el engranaje ofensivo, encargada de conectar el mediocampo con la delantera y con libertad para caer a los costados en busca de desequilibrio.
Cepeda disputó 80 minutos y su actuación fue de menos a más. En los primeros compases se le vio algo desconectado, tratando de encontrar su espacio entre líneas y el ritmo del partido. Sin embargo, con el paso de los minutos fue ganando protagonismo, ofreciéndose más en las jugadas y pisando con mayor frecuencia zonas de peligro.
Los números respaldan su crecimiento durante el encuentro: cuatro remates, uno de ellos a puerta, un regate completado, dos faltas recibidas, dos centros al área completados y un 79% de precisión en el pase. Además, ganó cinco de los nueve duelos que disputó, evidenciando no solo su capacidad ofensiva, sino también su implicación en tareas defensivas y en la disputa física.
En la rueda de prensa posterior, Sarabia valoró muy positivamente su actuación. El técnico destacó que “ha hecho un gran partido, con un gran compromiso defensivo, cada vez entendiendo más las cosas”. Subrayó también su capacidad de desborde, su golpeo y su personalidad, y se mostró optimista con su evolución: “Estoy muy contento. Creo que va a ir a más y nos va a ir dando mucho”.
No es una apuesta menor. El Elche CF realizó en el mercado invernal una inversión importante al pagar un poco menos de dos millones de euros por el 70% de sus derechos a Colo-Colo, club de procedencia del futbolista. Una operación que refleja la confianza en su proyección y en su capacidad para marcar diferencias en el presente y el futuro inmediato del equipo.
Su primera titularidad no solo supone un hito personal, sino también una señal clara de que empieza a ganarse un espacio relevante en los planes de Sarabia. Si mantiene esta progresión, Lucas Cepeda puede convertirse en una pieza determinante en el tramo decisivo de la temporada franjiverde.
