
El Elche CF ha anunciado hace unos minutos la vuelta de José Antonio Morente Oliva, más conocido como “Tete” Morente, tras rescindir su contrato con el US Lecce de la Serie A. El extremo gaditano vuelve a vestir la franja verde y firma hasta 2028.
El Martínez Valero recupera a un futbolista muy identificado con el club y que vivió algunos de los momentos más intensos de los últimos años en el feudo ilicitano. Su regreso no solo tiene un componente emocional evidente, sino también deportivo, ya que el equipo incorpora a un jugador en plena madurez y con experiencia en dos de las cinco grandes ligas europeas.
La primera etapa de Morente en el Elche, iniciada en el mercado veraniego de 2020, estuvo marcada por su capacidad para adaptarse a distintos escenarios competitivos y por un rendimiento constante incluso en temporadas de enorme exigencia. Fue un habitual en las alineaciones tanto en Primera como en Segunda división, aportando desborde, trabajo defensivo, llegada al área y un carácter competitivo que lo convirtió en uno de los jugadores más fiables del equipo. Su polivalencia le permitió actuar en ambas bandas e incluso en posiciones más centradas, siempre con la misma intensidad. En un periodo de cambios de entrenadores, reconstrucciones de plantilla y permanencias sufridas, Tete se consolidó como una pieza clave a lo largo de sus cuatro temporadas como franjiverde.
Su salida al US Lecce en el verano de 2024 representó un paso natural en su carrera, una oportunidad para probarse en un contexto distinto y crecer en un entorno diferente. Sin embargo, su estancia en Italia fue más breve y menos protagonista de lo que él mismo esperaba. Aunque dispuso de minutos y vivió la experiencia de competir en una liga táctica, física y muy exigente, no terminó de asentarse como titular. El estilo del fútbol italiano, más rígido y menos favorable a su juego vertical, limitó su impacto. Aun así, la etapa le permitió adquirir nuevos conceptos, competir en escenarios míticos y sumar una experiencia que ahora trae de vuelta a Elche.
La rescisión de contrato pactada con el conjunto italiano abrió la puerta a un regreso que el club franjiverde no dejó escapar. El gaditano vuelve a un entorno que conoce y donde ha ofrecido su mejor versión. Su incorporación aporta a Eder Sarabia desborde, profundidad, gol y una experiencia que será clave en el vestuario. El contrato hasta 2028 demuestra que el Elche no lo considera un refuerzo puntual, sino una pieza estructural del proyecto a medio plazo.
La vuelta de Tete Morente simboliza también un mensaje claro hacia el entorno franjiverde: el Elche quiere construir un equipo competitivo, con identidad y con jugadores que entiendan lo que significa defender la franja, algo que también refleja la llegada de Gonzalo Villar. El Martínez Valero volverá a verlo correr por la banda, y la sensación general es que ambas partes se reencuentran en el momento adecuado. Tete regresa a casa tras un inicio de temporada complicado, y el club refuerza una banda derecha muy mermada por las lesiones de Héctor Fort, Álvaro Núñez y Josan.
